Los aceites esenciales son substancias complejas que requieren para su obtención unos cuidados muy particulares. La calidad de la materia primera es tan importante como el proceso de destilación. Bajo la actuación del oxigeno, del agua, del vapor de agua y de la temperatura las moléculas aromáticas de la esencia de la planta sufren varias modificaciones( oxidaciones, hidrólisis, reestructuraciones).
Los aceites esenciales pueden deteriorarse y perder sus cualidades aromáticas y, por tanto, su valor terapéutico a través del tiempo si algunos principios básicos de almacenamiento no son respetados.
Los aceites esenciales son sensibles a los rayos ultravioletas y al calor
Los aceites esenciales son altamente sensibles a la luz y al calor, por tanto se deben conservar alejados del paso de la luz y protegidos en frascos ámbar que no permitan el paso de los UV. Idealmente en un lugar oscuro y fresco (la temperatura ideal es entre 5 hasta 35 grados).
Para que tus aceites esenciales tengan una mayor duración y control de la cantidad a utilizar, te recomendamos:
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